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Perros

Atención veterinaria para perros en Ansoain Dogos en Pamplona

SALUD Y BIENESTAR

NUESTROS TRATAMIENTOS

El tratamiento veterinario de perros es fundamental para garantizar su salud, bienestar y calidad de vida. Los cuidados veterinarios incluyen desde la prevención hasta el manejo de enfermedades, lesiones y condiciones crónicas. Algunos de los tratamientos más comunes para perros son:

PREVENCIÓN

Vacunación
Es esencial para proteger a los perros contra enfermedades como la rabia, moquillo, parvovirus, leishmaniosis, hepatitis, leptosprisis, laringotraqueitis infecciosa canina.

Desparasitación
Incluye el control de parásitos internos (lombrices) y externos (pulgas, garrapatas).

Control preventivo de enfermedades
Como chequeos periódicos para detectar problemas de salud de manera temprana.

TRATAMIENTOS MÉDICOS

Medicaciones
Uso de antibióticos antiinflamatorios, analgésicos y otros fórmulas según la condición de tu peludo amigo.

Tratamientos específicos
Para problemas como alergias, infecciones de piel o problemas digestivos.

Enfermedades crónicas
El tratamiento de condiciones como diabetes, insuficiencia renal o artritis requiere un enfoque personalizado y constante.
Insuficiencia cardíaca, insuficiencia hepática.

TRATAMIENTOS QUIRÚRGICOS

Procedimientos como:

  • Esterilización
  • Cirugías de tejidos blandos del aparato genital, urinario, digestivo…
  • Extirpación de tumores
  • Tratamientos periodontales

 

Este se realiza con técnicas modernas que minimizan el dolor y promueven una recuperación rápida.

CUIDADOS ESPECIALIZADOS

Nutrición terapéutica
Dietas especiales para tratar obesidad, alergias alimentarias o enfermedades metabólicas.

Manejo de dolor
Uso de analgésicos y consejos como masajes o calor local para mejorar la calidad de vida.

CONSEJOS Y RECOMENDACIONES SOBRE TU PERRO

Todo el que alguna vez ha tenido un perro ha tenido que lidiar contra estas molestas criaturas.
Las garrapatas son insectos cuya hembra necesita sangre para procrear, por lo que los perros, debido a su abundante pelaje entre el que pasar desapercibidas, son especialmente apreciados por este insecto para albergar a tan indeseado huésped.

Las garrapatas acechan principalmente en lugares de hierbas altas, donde se agazapan a la espera de que alguna víctima pase por su lado, momento en el cual saltan sobre ella. A continuación, se suelen desplazar en busca de sus lugares favoritos, allí donde la piel es más fina y es más fácil llegar a la sangre, como son la zona de las orejas, la nuca, el cuello, entre los dedos del pie o cerca de los ojos. La garrapata inyecta en un primer mordisco una saliva anestésica, por lo que el perro no se apercibe en ningún momento de la agresión. A continuación, escarbará en busca de la sangre.

Los daños que pueden provocar las garrapatas son principalmente debidos a las heridas que provocan al horadar la piel en busca de sangre. También tiene efectos tóxicos, pues la saliva de este insecto contiene enzimas y neurotoxinas paralizantes. Si las garrapatas consumen grandes cantidades de sangre, pueden provocan el debilitamiento y la anemia del perro. Y por último y no menos grave, son transmisoras de varias enfermedades.

Si encontramos una garrapata sobre el cuerpo de nuestro perro (habrá que registrarlo con cuidado, pues estos animales son grandes expertos del camuflaje), jamás debemos, bajo ningún concepto, arrancarla con las manos, pues si tiene la cabeza dentro de la piel del perro, solo quitaremos parte del cuerpo del parásito, pero el resto puede quedar dentro de la piel, pudiendo infectar la herida.

Lo aconsejable es aplicar unas gotas de vaselina o parafina alrededor, frotarlo un rato hasta que se ablande un poco la piel y luego intentar retirarla suavemente. Después podemos deshacernos de la garrapata metiéndola en alcohol para que no se escapen los huevos y matarla. Es importante lavarse las manos después de manipularlas.

También existen instrumentos especiales para la extracción del parásito, como pinzas de garrapatas, que se pueden adquirir en tiendas especializadas.

En cualquier caso, insistimos en que la mejor política es la de la prevención. Un buen collar antiparasitario o unas pipetas con la misma función harán que nuestra mascota se libre de la mayoría de esos indeseables pasajeros.

La leishmaniasis (o leishmaniosis), son un conjunto de enfermedades transmitidas por la picadura de mosquitos flebotomos. Puede afectar tanto a perros como a humanos, por lo que su prevención y tratamiento son fundamentales. Otros animales silvestres como las liebres pueden ser portadores, aunque sin presentar síntomas.

Los efectos pueden ser muy diferentes, principalmente úlceras cutáneas, que cicatrizan espontáneamente, pero también pueden darse casos de inflamaciones del hígado y del bazo que en sus manifestaciones más extremas pueden acarrear incluso la muerte.

El mosquito transmite en su picadura un parásito microscópico llamado Lishmania, que es el que da nombre a la enfermedad.

El primer síntoma suele ser la pérdida de pelo alrededor de los ojos, orejas y nariz. También suele darse una pérdida de peso con el avance de la enfermedad, así como heridas en la piel, principalmente en aquellas partes del cuerpo con un contacto más habitual con el suelo, como cabeza y patas. Si el cuadro se complica, pueden darse también insuficiencias renales.

El hecho de que sea un mosquito quien transmite la enfermedad, hace que la temporada de peligro coincida con la proliferación de estos insectos, es decir, en épocas de calor, empezando normalmente ne mayo y finalizando en septiembre u octubre.

La leishmaniosis es una enfermedad extremadamente grave y que causa la muerte en la mayoría de los perros infectados si éstos no reciben tratamiento.

Si un perro no ha seguido ningún tratamiento preventivo, el riesgo de adquirir la enfermedad ronda el 10%. A veces la enfermedad permanece en estado larvario si manifestarse hasta pasados varios años, aunque lo normal es que el periodo de incubación dure entre 3 y 18 meses
Es imprescindible acudir al veterinario para que su perro reciba tratamiento si presenta síntomas. Como sucede con las enfermedades humanas, el tratamiento tiene mayores posibilidades de triunfo si se detecta precozmente la enfermedad y se trata durante las primeras fases.

El tratamiento de la leishmaniosis puede suprimir los síntomas, pero actualmente no existe cura
para ella, por lo que se convertirá en una enfermedad crónica que deberá ser vigilada y controlada para que no rebrote.

El tratamiento dura varias semanas, pero el parásito permanecerá en el perro el resto de su vida, pudiendo darse fases de recaídas en los síntomas.

Teniendo todo esto en cuenta, es fácil deducir que la mejor defensa contra esta enfermedad es la prevención. Una visita a tu veterinario a tiempo para que aconseje cómo proceder contra esa amenaza redundará en una mayor calidad de vida para tu mascota y una disminución del peligro de caer víctima de esta peligrosísima enfermedad.

Al igual que ocurre con los humanos, una buena higiene buco-dental es fundamental, no solo conservar todas sus piezas dentales, sino también para prevenir otro tipo de problemas internos.
Es evidente que nuestra mascota no puede cepillarse ella los dientes, así que esa tarea recae en
nosotros, sus amos.

Una higiene bucal deficiente y las frecuentes infecciones dentales son la causa principal del mal aliento en los perros. Nuestros amigos cambian los dientes entre los cuatro y los seis primeros meses de vida. Ese es el momento en que deberemos empezar a ocuparnos con regularidad de su limpieza.

Es fundamental acostumbrar a nuestra mascota a que se deje manipular la boca desde cachorro. No todos los perros admiten un contacto de ese tipo, así que tendremos que enseñarle a hacerlo. La frecuencia de lavado de dientes recomenda es de un mínimo de 3 veces a la semana, incluyendo dientes y también encías en cada lavado. Esta limpieza se realiza con cepillos y dentífricos especiales para mascotas que podéis adquirir en vuestra clínica veterinaria.

La alimentación tiene un papel fundamental en la frecuencia y la salud bucal. Una alimentación casi exclusiva de piensos duros hará que queden muchos menos residuos en la dentadura y que ésta sufra menos enfermedades que si lo alimentamos frecuentemente de restos de comida humana, algo nada recomendable por muchos motivos, de los que la salud bucodental es solo uno de ellos.

El papel del veterinario es vital no solo para tratar enfermedades, sino también para prevenirlas, asegurando una vida larga y saludable para los perros. Los dueños deben priorizar visitas regulares al veterinario y estar atentos a cualquier señal de malestar en sus mascotas.