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Gatos

SALUD Y BIENESTAR

NUESTROS TRATAMIENTOS

El tratamiento veterinario de los gatos es esencial para mantener su salud y bienestar a lo largo de su vida. A continuación, se aborda cada aspecto clave del tratamiento veterinario:

PREVENCIÓN

Vacunación
Proteger contra enfermedades comunes como la panleucopenia, la rinotraqueítis, el calicivirus y la leucemia felina.

Desparasitación
Programas regulares para combatir parásitos internos (lombrices) y externos (pulgas, garrapatas).

Chequeos regulares
Exámenes anuales o semestrales para saber la salud general del gato.

Alimentación equilibrada
Dieta adecuada para la edad, peso y necesidades específicas.

Esterilización o castración
Previene problemas de salud relacionados con el sistema reproductivo y controla la población felina.

TRATAMIENTOS MÉDICOS

Medicamentos
Uso de antibióticos, antiinflamatorios, analgésicos y otros fármacos según la condición de tu mascota.

Terapias
Hidratación intravenosa, tratamientos hormonales o manejo de enfermedades crónicas como la diabetes o la insuficiencia renal.

Diagnósticos avanzados
Exámenes de sangre, análisis de orina, radiografías o ecografías para identificar problemas internos.

Control del dolor
Manejo efectivo para reducir el sufrimiento durante enfermedades o lesiones.

TRATAMIENTOS QUIRÚRGICOS

Procedimientos como:

  • Cirugías de tejidos blandos del aparato urogenital, digestivo…
  • Esterilizaciones
  • Tratamientos periodontales

 

Este se realiza con técnicas modernas que minimizan el dolor y promueven una recuperación rápida.

CUIDADOS ESPECIALIZADOS

Geriatría felina
Manejo de enfermedades relacionadas con la edad avanzada, como artritis, hipertiroidismo o insuficiente renal.

Cuidados paliativos
Acompañamiento en etapas terminales para garantizar comodidad y calidad de vida.

Enfermedades raras
Tratamientos especializados para enfermedades poco comunes así como problemas congénitos.

Orientación sobre problemas de comportamientos inadecuados, arañazos, problemas de convivencia).

CONSEJOS Y RECOMENDACIONES SOBRE TU GATO

Es algo que ocurre más frecuentemente de lo que creemos. Nuestro gato está perfectamente acostumbrado a hacer sus cosas en la caja de arena y de repente, sin saber exactamente por qué, olvida ese hábito y nos deja “regalos” por toda la casa.

Generalmente siempre hay una razón para ello, en este breve artículo trataremos de dar un repaso a las más frecuentes.

La caja de arena no es adecuada
Los gatos son animales con un carácter muy fuerte. Si no se sienten a gusto haciendo algo… no lo harán. Es imprescindible que su caja de arena sea de su gusto, o no la utilizará. Un cambio en la arena habitual o en la ubicación de la caja pueden ser motivos suficientes para que la rechace.
Los gatos prefieren por lo general la arena fina y aglutinante. Y, por supuesto, limpia. Si la arena sucia no es cambiada con frecuencia, el gato rechazará ese lugar. También es importante que la cantidad de arena sea suficiente como para que el gato entierre sus deshechos. Ojo, que pueda enterrarlos no es excusa para no cambiar la arena una vez al día.
La caja debe estar lejos de los lugares ruidosos y de paso, en un lugar tranquilo. A los humanos también nos gusta la tranquilidad y el recogimiento en “esos momentos”, ¿no es así? En eso los gatos no son distintos.

El estrés y los gatos no se llevan bien
Un cambio importante en la rutina del gato puede ser también un motivo para que pierda sus hábitos en el momento de orinar. Por ejemplo, la introducción de una nueva mascota en la casa, especialmente si se trata de otro gato. Los gatos son bastante individualistas y territoriales. Si se da el caso de meter a otro inquilino en la casa, habrá que disponer su espacio a cada uno de ellos por separado hasta que se acostumbren. Igualmente, cada uno tendrá que disponer de su propia caja de arena en lugares alejados uno del otro.

Otros motivos de estrés pueden ser una mudanza a un nuevo hogar, la alteración de horarios o incluso un simple cambio de muebles.

Este estrés se puede calmar en parte con aerosoles de feromonas hasta que se acostumbre a la nueva situación.

Marcaje del territorio
Entre los cinco y ocho meses de edad los gatos comienzan a marcar su territorio con orina. Se trata de un comportamiento hormonal normal, y no de ninguna disfunción ni problema de salud física o mental de nuestra mascota. Simplemente, el gato intenta proteger su territorio o encontrar pareja. Con el fin de que la señal sea clara, la naturaleza ha dotado a la orina de los gatos de unos componentes químicos que desprenden un olor muy fuerte.

Pero si bien para el gato no es ningún problema… para los dueños ya es otra cosa. No es plato de gusto llegar a casa y encontrarse con las señales que el gato ha dejado esparcidas por todos sus “dominios”. La solución en este caso es bastante drástica, y pasa por castrar o esterilizar al felino. Aun así, el éxito solo está garantizado en 9 de cada 10 animales.

Síntomas de alguna enfermedad
Pues sí, también cabe la posibilidad de que nuestro amigo no sufra una leve disfunción temporal del comportamiento, sino que haya causas graves que lo provoquen, como una infección en el tracto urinario, una cistitis intestinal, piedras en los riñones, etc. En este caso se impone la visita al veterinario para que diagnostique cuál puede ser la causa y si requiere atención médica.

Nos dan cariño, nos dan diversión, nos dan compañía… pero a veces pueden darnos algo que no queremos: pueden transmitirnos sus enfermedades. Veamos algunas de ellas.

Toxoplasmosis
La toxoplasmosis es causada por un parásito, y aunque los gatos rara vez presentan síntomas de tenerlo, pueden transmitirlo a los humanos a través de su materia fecal.
En los humanos produce síntomas parecidos a los de una gripe y es un problema grave para las mujeres embarazadas, puesto que el feto puede resultar contagiado.

Rabia
Aunque generalmente la asociamos a los perros, los gatos también pueden ser portadores y susceptibles de transmitirla a los humanos. Su tratamiento es muy complicado, tanto en animales como en humanos, y con un alto índice de mortandad. Si se sospecha que un gato tiene rabia, lo indicado es aislarlo si es posible, alejarse de él lo máximo posible y dar aviso a las autoridades de control de animales.

Faringitis estreptocócica
Es otra enfermedad con la que los gatos no muestran síntomas, aunque estén infectados, pero sí es susceptible de transmitirse a los humanos, enfermando de faringitis estreptocócica.

Parásitos
Son varios los parásitos que los gatos pueden pasar a los humanos, principalmente a través de su materia fecal. Entre otros, pueden ser tenias, mitosis, capilarias y anquilostomas

Otras dolencias
La conjuntivitis, la fiebre Q, la giardiasis y otras infecciones bacterianas están entre las dolencias que los gatos les transmiten a los humanos.

Así pues, una correcta vigilancia de la salud de nuestra mascota no solo redunda en su beneficio, sino que también puede librarnos de muchos disgustos a sus amos. Como siempre, lo correcto es la prevención, con reconocimientos periódicos en nuestro veterinario de confianza, más aún cuando en muchos casos el parásito o la enfermedad se encuentran ahí, pero no presentan síntomas apreciables a simple vista. Su salud, la de su mascota y  la de su familia se lo agradecerán.

El veterinario desempeña un papel crucial no solo en el tratamiento de enfermedades, sino también en su prevención, contribuyendo a que los gatos disfruten de una vida larga y saludable. Es fundamental que los propietarios prioricen las visitas regulares al veterinario y estén atentos a cualquier signo de malestar en sus mascotas.